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Reportes de una chica plástica

08 ago 2014

Calidad vs. precio

Sin duda, el disfraz del precio es uno de los más engañosos que existen. En la oferta tecnológica para la industria plástica, cada vez más industrias transformadoras caen en la trampa del precio (de la etiqueta del precio, por decirlo de mejor manera) para “tratar” de mejorar su rendimiento. Si pagamos por un molde o una máquina el 30% de lo que pagábamos anteriormente, no hay quién nos baje del pedestal: somos los mejores gerentes, el mejor departamento de compras, los mejores empleados.

Sin embargo, detrás de esta “etiqueta” de precio viene el precio real: el precio que hay que pagar por comprar tecnología barata, donde, si bien se presta una función, se presta al costo de reducir la competitividad de la empresa, la confiabilidad de la producción, de tener dolores permanentes de cabeza porque un producto que compramos no está sirviendo para lo que queríamos, o sirve de manera intermitente, o sirve sólo un tiempo, después de muchísimo esfuerzo invertido y después de perder una enorme oportunidad de venta o de innovación.

Como dice la canción llanera, “usted me va a perdonar”: vengo de una estadía de casi una década en Alemania, el trabajo de lavado de cerebro lo hicieron de manera eficiente. Me metieron en la cabeza que la calidad vale, la ingeniería vale, porque más allá de la negociación en precios esa plata que uno invierte se ve en la tranquilidad que pueda tener de ahí en adelante.

Imagínense poder invertir el tiempo que demora uno apagando incendios en pensar qué nuevos productos traer al mercado; en lugar de estar peleando con la rebaba de un molde, poder saber que el molde opera de manera confiable y estable, produciéndole plata a la empresa, y que los técnicos y operadores se pueden dedicar al mantenimiento preventivo, a capacitarse, a pensar cómo hacer para trabajar de manera más eficiente. ¿Qué precio se le puede poner a esa libertad mental?


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Holbeing
23 de octubre de 2014 a las 09:22

Ese es un tema muy complicado en México, ya que la poca industria de construcción de maquinas orillan a los empresarios a recurrir a soluciones "magicas" en lugar de las soluciones de ingenieria, conozco los dos lados que mencionas y el modelo Alemán funciona porque las PERSONAS se especializan y tienen seguridad laboral basada en el buen desempeño, cuando el empresario mexicano se anime a ver en las personas mas allá de un empleado a un asociado podrá obtener mas que 8 horas de trabajo 8 horas de creación de valor. No me desvio del tema, es el mismo que tratas, el criterio del empresario y su visión de negocio. Saludos.

Javier
22 de octubre de 2014 a las 08:49

Hay que recordar que la "trampa del precio" funciona en dos sentidos. Pagar un alto precio no va a garantizar buenos resultados. Seguramente hemos conocido de casos de inversiones ridículamente altas que redundan en mayores problemas y menores resultados que con inversiones modestas. Saludos

Arturo
10 de octubre de 2014 a las 12:09

Que tal Laura, me podrias recomendar un software con el cual pueda saber los costos que tengo que considerar por maquina transformadora de plasticos, (injectora, termoformadora, sopladora y laminadora) que son los proceso que manejo, y asi poder controlarlos y empezar la continua reduccion de ostos, te agradezco de antemano, y quedo en espera de tus comentarios. mi telefonoo cambio es 524447992305 correo inexga@hotmail.com Ing. Gustavo Gonzalez

Ruben
09 de septiembre de 2014 a las 12:23

Laura muy valido tu comentario pero creo que para hacer un cambio sea cual fuere material, molde, maquina es muy imortante siempre desarrollar pruebas de ingenieria para comprobar y ratificar factibilidad y despues desarrollar una validacion completa que garantice y avale ahorros, mejoras o inovaciones que estes buscando para no caer en malos proyectos e implementaciones de mejora.

Héctor Manuel
01 de septiembre de 2014 a las 12:18

Estimados cordial saludo, apreciada Laura es importante que nos laven el cerebro en el extranjero, pero que estamos haciendo a nivel local para que no exista dicha necesidad?? es claro que la mala inversión se paga, pero donde está el trabajo que nosotros como profesionales debemos acometer? no es simplemente comprar un equipo y/o una materia prima que me brinde ahorro en el escritorio, es evaluar la totalidad del proceso en equipos, materia prima y lo fundamental el recurso humano, brindar los conceptos requeridos para procesar las materias primas en equipos adecuados, y mantener un trabajo honesto y diáfano en las decisiones. Es satisfactorio lo que manifiestas sobre magnificar resultados sin evaluar el impacto a corto y largo plazo.

Roberto
18 de agosto de 2014 a las 10:44

Es muy cierto, muy pocas empresas llevan sus costos a tal punto de saber determinar el beneficio de una inversión más alta versus los costos operativos. "Investment cost: one time cost; Operational cost: everyday cost" Los sistemas ERP, implementados generalmente por contadores o personal de IT, poco han contribuido a dar estas respuestas. Sin embargo en mi experiencia profesional si han habido ocasiones en las que he recomendado "tecnología barata"; es el caso de un proyecto exploratorio, por el lado del artículo o del mercado, donde las predicciones de volúmenes de venta(por lo tanto el costo de producción) son muy inciertas. Si el riesgo de no recuperar la inversión es alto y no hay una competencia que me obligue a la eficiencia es posible que la inversión más baja sea recomendable.

Juan
28 de agosto de 2014 a las 18:19

Coincido completamente en este tema, pero tambien veamos el marco en el que nos encontramos, en AL el común en el ramo es comprar, usar o remodelar "tecnología vieja". Las razones son muchas, desde las económicas hasta las políticas, confío en que a través de la difusión de este tipo de información y de casos de éxito las cosas empiecen a cambiar, llegando a niveles de productividad de los mejores.