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requiere de altos volúmenes, o de muy altas especificaciones, es más sencillo llegar a un punto de retorno de la inversión llamativo. En el primer caso -de altos volúmenes-, porque la amortización de un mayor valor del molde, representado en el costo del canal caliente, se diluye muy bien en el número de unidades, al punto incluso de representar beneficios respecto a un molde con sistema de inyección de canal frío. En el segundo caso -piezas de altas especificaciones- puede ser más complejo el diseño y fabricación del molde o quizá no ser viable si no involucra un canal caliente. Desde el punto de vista técnico, siempre será mejor que su molde cuente con una cámara caliente para el sistema de alimentación. Serán muy pocos los casos donde por una condición técnica se prefiera no tenerlo. Cuando el costo supera al beneficio se deben buscar alternativas. Aún en nuestros mercados encontramos proyectos con números de unidades bajos, que nos llevan a pensar en que no se justifica involucrar moldes más “sofisticados”. En este sentido, pueden encontrarse posiciones de inversionistas e incluso de técnicos, que argumentan que en su negocio no se logran los retornos para realizar la mayor inversión que representa un canal caliente frente a la de un canal frío. Pero, si tenemos claro que desde lo técnico ésta será una mejor opción, que nos entregará un producto más consistente y mejor especificado, podemos buscar alternativas. Por ejemplo, en negocios de productos promocionales, donde los cambios en los productos pueden llegar a ser muy frecuentes y sin completar un número de unidades importante, se puede pensar en unificar diseños de moldes por rangos o familias de tamaños de productos. De esta manera en un momento dado podría lograrse realizar moldes que compartan el sistema de alimentación y así los ahorros se percibirán en las unidades de referencias distintas que podrán ser sumadas. Acá surge la inquietud frente a los alistamientos y lo que esto puede representar en la planta de producción. Sin embargo, la respuesta a esta pregunta estará en el nivel 18 www.plastico.com EDICIÓN 4 - VOLUMEN 33 / AGOSTO - SEPTIEMBRE 2018 de estandarización que se pueda lograr desde el diseño de los moldes; así, los cambios podrían llegar a ser tan simples que no representen una dificultad para el flujo de la producción. Este tipo de alternativas, pueden llegar a ser muy poderosas en plantas donde hasta hoy no han sido consideradas. Los fabricantes de coladas calientes Si bien se pueden fabricar en su taller, considere siempre como una alternativa adquirir la colada caliente como un elemento estándar. Los desarrollos más importantes en coladas calientes combinan el uso de elementos estándar y la tecnología ajustada a las necesidades específicas de cada producto, cada mercado y cada cliente. Pensar en desarrollar e implementar su propia colada caliente, puede llegar a ser una aventura interesante, pero también arriesgada. Los fabricantes especializados han logrado un alto nivel de especialidad en el tema, y con la investigación y desarrollo enfocado han logrado avances interesantes en técnicas de fabricación, materiales, ele- I N Y E C C I Ó N


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