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Diciembre de 2017 Página 1 de 3

Bioplástico mexicano hecho con agave

Verónica Alcántara

BioSolutions desarrolló un bioplástico a base de fibra de agave, con cualidades que incluso pueden ser utilizadas para el desarrollo de piezas automotrices en 2020.

BioSolutions es una pequeña empresa mexicana que ha desarrollado un bioplástico a base de fibra de agave, con tales cualidades que incluso la industria automotriz lo está considerando para el desarrollo de piezas automotrices para un modelo en 2020.

Los bioplásticos representan hoy en día aproximadamente el 1% de la producción total de plástico en el mundo que asciende a 320 millones de toneladas anuales, y según estimaciones de la European Bioplastics, la capacidad de producción global de bioplásticos aumentará de 2,05 millones de toneladas en 2017 a 2,44 millones de toneladas en 2022.

El PLA (ácido poliláctico) y los PHA (polihidroxialcanoatos) son los biopolímeros que han impulsado este crecimiento, y la capacidad de producción de estos últimos se triplicará en los siguientes cinco años, mientras que la del PLA crecerá 50% hacia 2022 por sus excelentes propiedades de barrera.

Los otros bioplásticos biodegradables y no biodegradables, incluidos los polietilenos (PE) y tereftalatos (PET) de base biológica, así como las poliamidas (PA) de base biológica actualmente representan 56% (1.2 millones de toneladas) de la producción mundial de bioplásticos, dice European Bioplastics.

“Se prevé que la producción de PE de origen biológico seguirá creciendo a medida que se planifiquen nuevas capacidades (…) En 2022, se espera que el PP de base biológica ingrese al mercado a escala comercial con un fuerte potencial de crecimiento debido a la aplicación generalizada de PP en una amplia gama de sectores”, indica la asociación. 

Además, pronostica que los PUR (poliuretanos) de base biológica serán otro grupo importante de polímeros que tienen una gran capacidad de producción con un mercado bien establecido y se espera que crezcan más rápido que el mercado de PUR convencional debido a su versatilidad.

En todo el mundo se está realizando investigación para desarrollar nuevas alternativas sustentables como el PEF (furanoato de polietileno), un nuevo polímero 100% de base biológica que presenta una barrera y propiedades térmicas superiores, y que comenzará a comercializarse en el 2020 para envasado de bebidas, alimentos y productos no alimenticios.

Pero los esfuerzos no sólo están en las grandes potencias europeas, asiáticas o en Estados Unidos, sino en países como México, que cuenta con un territorio rico en biodiversidad, donde se puede cultivar todo tipo de frutas y verduras a lo largo del año, y en donde la agroindustria esta en pleno crecimiento, dejando a su paso un sinfín de desechos vegetales aprovechables.

Actualmente, a nivel laboratorio se encuentran diversos proyectos para desarrollar biopelículas a partir de desechos de diferentes industrias como la del plátano, el aguacate, el jitomate, los cítricos, el café, etcétera.

Algunos de estos ya están muy avanzados y otros todavía en proceso de desarrollo, la mayoría buscan ser totalmente biodegradables, sin embargo, un bioplástico que ya tiene cinco años en el mercado y está siendo adoptado por varias empresas trasnacionales en la fabricación de sus productos es el que desarrolló la empresa mexicana BioSolutions, con sede en San Pedro Garza García, Nuevo León.

Primer bioplástico mexicano

“Somos el primer bioplástico mexicano, en el sentido de que tenemos operaciones y podemos ofrecer producto aquí en México”, dice Ana Laborde, CEO y fundadora de BioSolutions.

El bioplástico por el que la empresa tiene una patente, está compuesto 50% de plástico y 50% de fibra de agave y tiene tres productos principales: uno con base de polipropileno (PolyAgave PP) para hacer piezas inyectadas como contenedores herméticos, artículos promocionales, etcétera.

Otro está basado en polietileno de baja densidad (PolyAgave HDPE) que se utiliza para hacer bolsas y películas plásticas; y el tercero está hecho con base de polietileno de alta densidad (PolyAgave LDPE) que sirve para hacer botellas sopladas.

Un cuarto producto es el que está compuesto de PE de media o alta fluidez y molido en polvo para aplicaciones de rotomoldeo (PolyAgave ROT). Y todos son 100% reciclables.

Una de las desventajas en el caso de los bioplásticos basados en frutas y plantas es que implica el cultivo de tierras que podrían ser destinadas a alimentación, pues de acuerdo con la European Bioplastics, la tierra para cultivar materias primas renovables para la producción de bioplásticos ascendió a 0,82 millones de hectáreas en 2017, lo que representó 0,02% del área agrícola mundial y pese al crecimiento de la demanda de bioplásticos se espera que esta superficie de cultivo se mantenga igual en los siguientes años.

Es por ello que el bioplástico creado por BioSolutions tiene una ventaja adicional, ya que utiliza los desechos de la industria del tequila y la miel de agave para extraer la fibra sin sacrificar el cultivo de alimentos.


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