Promocione sus productos o servicios con nosotros
Noviembre de 2004 Página 1 de 3

El nuevo papel de los plásticos en la industria automotriz

Oficina de prensa K 2004

El diseño modular, la integración de procesos, las tecnologías de proceso y de materiales modificados son el foco para el sector automotriz.

La aplicación de plásticos en los automóviles ha quedado estancada a un nivel relativamente alto, puesto que por término medio suponen el 14% del peso total de un vehículo de turismo de segmento medio. En números redondos, dicho porcentaje supone entre 120 y 160 kilos en función del modelo. Una aplicación de los plásticos en la industria del automóvil tan sumamente elevada constituye la prueba del éxito de este material. Durante años, dicho éxito ha sido el reflejo de la alta contribución de los materiales poliméricos al nivel tecnológico que han alcanzado los automóviles actuales. Y, si bien la curva de crecimiento es menos pronunciada, se verá estabilizada en un punto sumamente elevado o bien repuntará en determinadas circunstancias.

Una de esas circunstancias puede ser, por ejemplo, cuando la anunciada aplicación de componentes plásticos para piezas de carrocería de gran superficie sea un hecho. O bien, cuando se produzca el pregonado salto del vidrio al policarbonato (PC) en la fabricación de las ventanillas y de la luneta trasera. Sin embargo, hasta que llegue ese momento, imperará el estancamiento y se buscarán otros ámbitos del automóvil en los que pueda expandirse la aplicación de los polímeros.

Según Rudolf Stauber, Director del área técnica "Resistencia funcional y materiales" del Centro de Desarrollo del grupo BMW de Munich, hoy día en el desarrollo de vehículos comerciales y de turismo se da prioridad al cumplimiento de requisitos en cuanto a la construcción ligera, la seguridad pasiva y activa, el atractivo y la comodidad o la compatibilidad medioambiental y la economía. En su opinión, esto es aplicable tanto a la fabricación del vehículo como a su uso posterior. Según la experiencia de Stauber, que además es Presidente del grupo de trabajo Automotive de la VDI-Gesellschaft Kunststofftechnik, los plásticos contribuyen de forma decisiva a que esta gran cantidad de requisitos pueda cumplirse incluso en un ámbito tan complejo.

Un mercado saturado
Wolfgang Kircher cuenta con una experiencia de 30 años en el sector de la transformación de plásticos y actualmente trabaja en la planta de plásticos de Robert Bosch AG de Waiblingen. También piensa que se está empezando a vislumbrar el límite del crecimiento en las aplicaciones de los plásticos en el sector del automóvil. Según Kircher, tras años de dinámico desarrollo y de aumento de la proporción de materiales polímeros utilizados en el automóvil, se está entrando en una fase de consolidación o, a lo sumo, de lenta progresión. Este ingeniero todavía ve potencial en los elementos estructurales, en las lunas y en la carrocería. Sin embargo, en una gran cantidad de áreas conquistadas, los plásticos se han establecido de forma tan dominante que se ha desembocado en un alto grado de saturación del mercado.

Kircher no cree que a corto plazo se vaya a producir un salto cualitativo en la reducción del peso de los automóviles que favorezca tanto a los plásticos como lo hizo la sustitución de los parachoques tradicionales, de chapa de acero cromado, por los de plástico: "es decir, nada de evolucionar; ahora hay que innovar". Así resume la situación en un artículo publicado en la revista especializada alemana "Kunststoffe". También está cubierta en gran medida la demanda de depósitos de combustible fabricados con termoplásticos soplados de varias capas. Alrededor del 80% de los automóviles europeos incorporan ya un depósito de plástico. Pero prácticamente ninguno de ellos se ha fabricado con lunas de plástico; para eso todavía hay que esperar.

Es cierto que las lunas de plástico macizo, por lo general de PC, están a punto de introducirse en el mercado y de ser fabricadas en serie, pero eso sólo es cierto en el caso de las lunetas traseras y de las ventanillas laterales sin marco. Hagen Noerenberg, Presidente del Consejo de Administración de Bayer MaterialScience AG (BMS), el fabricante de policarbonato (PC) líder en Europa, es muy optimista. Para él, dentro de muy poco las lunas de los automóviles serán de plástico, a excepción del parabrisas. Según sus cálculos, en sólo tres años podrían destinarse hasta 75.000 toneladas de PC a la producción de lunas. Noerenberg calcula que el potencial de sustitución será de 30 millones de unidades al año. También dice que los fabricantes de lunas "clásicas" aceptarán cada vez más al material macromolecular que le hace la competencia al vidrio. Noerenberg entiende como una prueba fehaciente de su tesis las demostraciones de procesos especiales para la fabricación con poca tensión de grandes lunas de PC que realizaron los fabricantes de maquinaria durante la K 2004.

x

Sección patrocinada por

Otras noticias de Mercados: Industria automotriz

Documentos relacionados