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Julio de 2004 Página 1 de 4

El sector sanitario se polimeriza

Oficina de prensa de K 2004

Los plásticos son resistentes a la corrosión y a rotura, poseen mayor resistencia específica y menor peso específico y generan ahorros en la industria médica.

Para acceder a más información técnica y de negocios visite el minisitio K 2004.

La K 2004, la Feria Internacional del Plástico y del Caucho, que se celebrará entre el 20 y el 27 de octubre del presente año en Düsseldorf, pondrá de manifiesto que el plástico se ha consolidado desde hace tiempo como uno de los principios activos más eficaces para combatir la presión de costes en la tecnología médica.

Y eso no sólo porque no se corroen y son más resistentes a la rotura, además de tener un peso específico menor y una resistencia específica mayor que sus competidores convencionales, sino también porque su fabricación resulta más sencilla y más económica, sobre todo cuando se trata de grandes series.

Es decir, los polímeros ofrecen precisamente lo que, digámoslo así, se desearía en el sector sanitario: un "principio activo" para frenar el aumento de los costes del sistema de la Seguridad Social.

La "Tecnología médica" genera un lucrativo y dinámico mercado. Recientes estudios realizados por importantes proveedores de materias primas arrojan un volumen de negocio de ciento setenta mil millones de euros en el mercado mundial. El 40% de dicho volumen se adscribe a los EE. UU. y aproximadamente el 26% a Europa. La República Federal de Alemania representa un 8% de la demanda mundial. El crecimiento anual se estima en aproximadamente un 6%.

El consumo actual de plásticos por parte de la tecnología médica se sitúa en unos tres millones de toneladas, siendo el cincuenta por ciento de dicha cantidad destinado a la fabricación de productos sanitarios de todo tipo y el otro cincuenta por ciento a la fabricación de envases del sector sanitario. Los expertos que participaron en la primera conferencia internacional sobre el tema, titulada "El plástico en la tecnología médica" y celebrada en septiembre de 2002 en Bad Neuenahr bajo los auspicios de la asociación sectorial VDI-Gesellschaft Kunststofftechnik (VDI-K), pronosticaron un consumo de plásticos anual por parte de la tecnología médica de entre tres millones y medio y cuatro millones de toneladas hasta el año 2005.

Un 50% de dicho consumo de polímeros se produce en los EE. UU. En Europa Occidental se consume el 24% de dicha cantidad y en Asia el 20%. Dentro de Europa, Alemania se perfila como el mayor consumidor con diferencia, con una tasa del 40%. Le siguen Francia (19%) e Italia (17%). Según los estudios realizados por el proveedor escandinavo Borealis, el polietileno (PE) y el policloruro de vinilo (PVC) son, con mucho, los plásticos más demandados (un 30% respectivamente). Les sigue el poliestireno (PS) con un 20% y el polipropileno (PP) con un 13%. Este ranking pone de manifiesto que la demanda de los denominados plásticos de alta tecnología, como el ABS, el policarbonato, el POM y el PET o el PMMA (plexiglás) sigue estando muy por debajo de los materiales mencionados, si bien estas "rarezas" permiten aplicaciones muy específicas y eficaces, además de proporcionar un ahorro sorprendente en los costes.

El fin de la era del acero
Los tiempos en los que los materiales como el aluminio, el acero y el titanio (sin olvidar el vidrio y la cerámica) eran los suministros de elección en el campo de la medicina han llegado a su fin. En un artículo del informativo "K-Zeitung", publicado por la editorial alemana Giesel Verlag, el experto en plásticos Stefan Albus afirma que los materiales suministrados a clínicas y hospitales de todo el mundo se están sustituyendo paulatinamente por materiales plásticos. Con una proporción del 50%, los polímeros se han convertido en el grupo de materiales más importante de la tecnología médica, y siguen ganando terreno de forma imparable.

Asimismo, Albus constata que el espectro de productos fabricados en plástico y aplicados por los médicos está ligado a una gran sofisticación: implantes biocompatibles, por ejemplo, que tras un determinado período de tiempo en el cuerpo humano se descomponen, membranas de plástico que retrasan la acción del medicamento controlando la liberación de la dosis exacta del mismo o materiales polímeros como base de cultivo de células para órganos artificiales. Esta lista podría ser mas larga, pero incluye únicamente los elementos que se han presentado en público. En cualquier caso, son una prueba fehaciente de que los plásticos se imponen en todos los ámbitos en los que ofrecen un valor añadido más elevado que las soluciones existentes hasta el momento y un consiguiente ahorro en los costes en comparación con las técnicas tradicionales.

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