Promocione sus productos o servicios con nosotros
Mayo de 2019

En Chile desarrollaron bioplásticos de degradación controlada

El Centro de Investigación en Polímeros Avanzados (CIPA) diseñó PolBio y FlexBio, dos componentes renovables que pueden ser controlados en tiempo y ambiente.

Expertos en la industria del plástico del Centro de Centro de Investigación en Polímeros Avanzados (CIPA), en Chile, crearon dos tipos de bioplásticos de origen renovable cuya composición puede soportar periodos determinados de tiempo o condiciones específicas del ambiente, como las lluvias y la radiación solar.

Este desarrollo surgió en el CIPA en 2016 para dar solución al consumo del plástico y valor agregado a los producidos en la Región del Biobío, ubicada al centro de ese país. Como resultado se diseñó PolBio y FlexBio, sobre los cuales el Dr. Rodrigo Briones, investigador a cargo de la tecnología en el centro de investigación, explica que el primero es un aditivo de "origen forestal y agrícola que otorga ventajas físicas y mecánicas cuando se utiliza en el procesamiento de matrices poliméricas termoplásticas, como el almidón, ideal para la fabricación de productos biodegradables y compostables". Por su parte el FlexBio integra derivadas de las materias primas utilizadas y "tiene ventajas comparativas, ya que es posible diseñar su tiempo de biodegradación según las condiciones del cultivo”, explica Briones.

Las aplicaciones que pueden dársele a estos bioplásticos, según los investigadores a cargo de este producto, son el transporte de residuos orgánicos domiciliarios, ya que la bolsa se degradaría junto con los desechos depositados allí, facilitando el compostaje. 

Pero los investigadores quieren ir más lejos, por lo que están dispuestos a generar nuevos productos biodegradables. “Dependiendo de las características que necesite el producto respecto a su aplicación final, nosotros realizamos una suerte de ingeniería inversa. Podemos dotar a este bioplástico de cierta composición y regular sus propiedades, en especial, su biodegradación. Esto último es muy importante para su compostabilidad, diferenciándolo de los plásticos tradicionales”, señala Briones.

“Polbio y Flexbio son tecnologías con un alto nivel de madurez, por eso hoy en día trabajamos en conjunto con socios estratégicos del ámbito agronómico y avanzamos en validaciones industriales para los productos finales, llevándolos próximamente a una etapa de comercialización”, manifestó Claudio Toro, director ejecutivo de CIPA.

En Chile, el sector agrícola es uno de los principales consumidores de plástico, gastando cerca de 71.269 toneladas en 2014 que, según el Centro de Envases y Embalajes de Chile (CENEM), representaría el 8 % del consumo del total de plástico.

El Centro de Investigación en Polímeros Avanzados (CIPA) es una entidad regional que apoya el desarrollo sostenible y la economía circular con la creación de materiales basados en polímeros de origen natural, sintético y reciclado.


Palabras relacionadas:
Bioplásticos de degradación controlada, bioplásticos, bioplásticos de degradación controlada, ingeniería inversa para desarrollo de plásticos, desarrollo de bioaditivos, investigación en bioaditivos, CIPA en Chile, Centro de Investigación en Polímeros Avanzados centros de investgación de industria del plástico en Chile, desarrollo de bioaditivos en Chile, bioplásticos PolBio y FlexBio, bolsas biodegradables para consumo doméstico
x

Sección patrocinada por

Otras noticias de Materiales

Documentos relacionados