Descargar Ebook
Promocione sus productos o servicios con nosotros
Septiembre de 2017

Las empresas deben vigilar el final de la vida de los productos

Ya sea compostable o de alguna manera degradable, los reclamos de marketing de una empresa deben incluir datos científicos competentes y confiables para su validación.

El envase es esencial. Ya sea de vidrio, aluminio o plástico, es como los consumidores reciben sus productos. Como parte del ecosistema de manufactura de $30 billones de Carolina del Sur, los envases plásticos en el sector aeroespacial y la aviación, manufactura automotriz, biotecnología y ciencias de la vida aseguran materiales relativos tanto para su producción como para su distribución.

Brian Kuney, vicepresidente regional de la Asociación de Extensión de Manufactura de Carolina del Sur, resume este intercambio necesario diciendo: “La diversidad de aplicaciones del plástico continúa aumentando cada año y es buena para las perspectivas de la industria y su capacidad de acoger a nuevos trabajadores en sus filas”.

Así las cosas, como el plástico está jugando un rol significativo como “envasador” en este mercado, Sara Shumpert, directora de la Escuela de Envases en Greenville, Carolina del Sur, dijo que el envasado es un eslabón vital en la cadena de suministro global que permite a Carolina del Sur distribuir sus productos en todo el estado y alrededor del mundo.

Ya sea que sus necesidades sean industriales o algo tan simple como un bolso de venta al por menor, las propiedades físicas y el impacto ambiental de los productos de plásticos lo hacen una opción de empaque más atractiva que el vidrio o el aluminio.

El plástico es una molécula orgánica compleja y se puede hacer a partir de plantas fosilizadas o recientemente vivas, pero son simplemente moléculas orgánicas. Y aunque algunos ven los plásticos como una amenaza para el medio ambiente, esta visión es en cierto modo malinterpretada debido a que hay opciones “verdes” y “amigables con el medio ambiente” ya disponibles.

El trabajo del fabricante es fundamental para educar al consumidor mientras proporciona productos y servicios pensados en el medio ambiente. Para esto, la Comisión Federal de Comercio está ayudando a algunos de nosotros a difundir la palabra.

En octubre de 2012, la comisión publicó un conjunto de guías “verdes” diseñadas para mantener a las compañías con estándares confiables cuando comercializan sus productos.

Ya sea compostable o de alguna manera degradable, los reclamos de marketing de una empresa deben incluir datos científicos competentes y confiables para su validación. La mayoría de solicitudes involucran la reciclabilidad del producto o direccionar directamente el fin de vida como compostable, oxodegradable o biodegradable.

La biodegradación de productos plásticos significa que ellos pueden ser descompuestos por bacterias y otros organismos vivos en un nivel microbiano. Sin embargo, alcanzar la biodegradación es completamente otra cuestión.

Los productos compostables requieren instalaciones comerciales diseñadas para descomponer rápidamente los materiales orgánicos una enmienda de suelo rica en nutrientes con valor de reventa. Sin embargo, las instalaciones como estas no están fácilmente disponibles para la mayoría de consumidores. Y aunque los productos oxodegradables incluyen aditivos que aceleran su degradación, completar este proceso requiere la presencia de oxígeno.

No obstante, los vertederos reciben 81 millones de toneladas de desechos plásticos cada año y son ambientes anaeróbicos, lo que significa que hay una falta de oxígeno. Incluyendo plásticos, cerca del 90 por ciento de desperdicios sólidos urbanos de los Estados Unidos terminan en vertederos.

Hoy en día los vertederos con alta ingeniería operan bajo estrictas regulaciones federales y estatales para asegurar la protección de salud y del medio ambiente mientras se maneja y convierte el biogás en energía limpia, que proporciona energía a industrias, calor para los hogares y combustible para vehículos.

La industria también está avanzando en la captura y almacenamiento de carbono en vertederos para prevenir que el gas reingrese a la atmósfera.
 ¿Qué significa esto? ¿quizás la solución recae en la infraestructura existente?
Con esto en mente, las empresas pueden ofrecer aditivos a sus procesos de fabricación y abordar la secuencia de fin de vida desde el principio. Además, no es necesario cambiar los hábitos de consumo del consumidor o la infraestructura existente. El aditivo apropiado permite que los plásticos se biodegraden en un ambiente anaeróbico y se conviertan en energía limpia.

De acuerdo con la Administración de Información del Departamento de Energía de los Estados Unidos, la industria de residuos sólidos actualmente produce cerca de la mitad de la energía renovable de Estados Unidos.

Además de un cambio en los procesos de fabricación, las empresas ambientalmente atentas pueden efectuar cambios en sus propias instalaciones, productos y servicios.

Las empresas deben promover productos “más ecológicos” con más ciencia e investigación objetiva detrás de ellos y ofrecer opciones para ayudar a los consumidores disminuir la cantidad de plástico necesario para crear un producto.

A través de la reducción, reutilización y reciclaje de productos plásticos, la vida del material no solo se extiende, es más ligero y requerirá menos tiempo en descomponerse.


Palabras relacionadas:
Envases reciclables, envases plásticos, envases de vidrio, materiales para envases, envasadoras, impacto ambiental de los envases plásticos, plástico como amenaza para el medio ambiente, envases biodegradables.
x

Sección patrocinada por

Otras noticias de World News

Documentos relacionados