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Septiembre de 2001 Página 1 de 2

Luz verde para el reciclaje de PET

Carlos Serrano

El PET ha mostrado en los últimos años un crecimiento sostenido de dos dígitos. Este es un material que conquista por sus múltiples cualidades.

El PET se está empleando para fabricar botellas de gaseosas, agua, jugos, salsas y próximamente se usará en la producción de botellas de cervezas. Esta última aplicación ha captado la atención de los ambientalistas, porque las botellas de cerveza introducirán al mercado del reciclaje una resina de PET coloreada, para protección de la bebida contra la luz UV, y contendrán diferentes tipos de materiales que aportan barrera al oxígeno en la botella. Estos materiales van desde el EVOH y nylon hasta el SiOx y plasma de carbón, entre otros. Otros usos presentes del PET son las fibras, películas y empaques termoformados, cuyas cantidades son menores que las empleadas para hacer botellas. Debido a las consideraciones anteriores, el manejo de los desperdicios de PET es uno de los mayores retos que actualmente enfrentan los recicladores de plásticos.

La producción de resina para botellas gaseosa tenía un incremento de 11,3% anual en 1999; mientras que la tasa de aumento en el reciclaje de las mismas botellas de PET llegaba a 10,5%. Por otro lado, ese mismo año, el uso de la resina para hacer botellas de agua se estaba incrementando a más del 30%. Las cifras correspondientes al uso de la resina en botellas de cerveza en el futuro cercano acentuarán significativamente las tasas de incremento en la utilización de la resina. Es de notar que la tendencia europea muestra un comportamiento más aceptable, debido principalmente a que en ese continente los gobiernos han intervenido el manejo de los desperdicios de los empaques en general. Esto, mediante una directriz que exige que al menos 75% de los empaques que llegan a los puntos de venta deben ser recuperados para reciclaje hacia el año 2006. La cantidad mínima de reciclaje por tipo de material es de 45%. Llama la atención que este parámetro ya se está cumpliendo desde ahora. En el resto del mundo todavía no existen normas equivalentes a esta.

Afortunadamente, el PET ofrece una lista importante de cualidades que aseguran la existencia en el futuro de varias opciones efectivas de reciclaje, para atender los volúmenes de desperdicio que se están generando en el momento y que aparecerán en el futuro. Entre las cualidades más importantes del PET, desde el punto de vista del reciclaje, podemos mencionar las siguientes:

· El PET es una resina de condensación y por lo tanto, su costo es mayor que el de las resinas de consumo masivo. Es así como cada kilo de PET recuperado tiene un mayor valor en el mercado de reciclados.

· El PET puede ser reciclado con propiedades mecánicas que son superiores a las del material desechado como desperdicio. Esto se debe también a la naturaleza de la reacción de polimerización que le da origen. La reacción de condensación del PET es reversible y por lo tanto, en el proceso de reciclaje se puede someter a condiciones de tratamiento que favorecen la reacción de polimerización sobre la de degradación. Particularmente, el vacío aplicado a alta temperatura produce la polimerización de la resina en "estado sólido", por efecto de la extracción de agua. Esta propiedad no la tienen las resinas de consumo masivo convencionales y apunta a aumentar el valor agregado del material reciclado.

· Existen procesos comprobados tecnológicamente que pueden llevar los desperdicios de PET a la forma de sus precursores químicos, para recomponer la resina mediante la repolimerización a partir de los monómeros recuperados. Estos procesos buscan asegurar que la pureza de la resina recuperada sea igual a la del material virgen. Este tipo de proceso pertenece al grupo denominado de recuperación regenerativa y que tiene varias opciones alternas comprobadas comercialmente, con preferencia en Alemania.

Se afirma por parte de un grupo de empresas reconocidas que la regeneración química es también un proceso viable económicamente y como tal podrá ser una solución efectiva en el reciclaje de PET con el grado de contaminación con aditivos que se tendrá, por ejemplo, con las botellas de cerveza.

· El reciclaje mecánico de PET es también una opción abierta, especialmente porque se ha podido comprobar que puede generar resina recuperada apta para ser usada en contacto con alimentos. Tal característica no se encuentra con facilidad en los otros tipos de plásticos de consumo masivo. En estos procesos, el material recuperado, clasificado y molido, se somete a un proceso de lavado químico que retira una piel superficial del remolido. Se estima que el lavado también retira los contaminantes a los cuales pudo estar expuesto el PET en forma de desperdicio de posconsumo. Acto seguido, el remolido se enjuaga, seca y se somete a un proceso de repolimerización en "estado sólido", como se mencionó anteriormente. Existen varios procesos comerciales que ya cuentan con aprobaciones de las agencias de salud y medio ambiente de Estados Unidos y Europa, para ser usados en el reciclaje de PET para contacto con alimentos.

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