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Noviembre de 2017

Rotomoldeadores intentan revivir el proyecto de vivienda temporal de PE

Anipac apoya proyecto de un grupo empresarial privado para proporcionar viviendas temporales rotomoldeadas a las víctimas de desastres naturales.

Tres décadas después de que las conservadoras regulaciones de construcción mexicanas destruyeran los sueños de un grupo empresarial privado de proporcionar viviendas temporales rotomoldeadas para las víctimas de desastres naturales, uno de los cuatro patrocinadores del proyecto original está intentando revivir el plan.

Horacio Lobo y Zertuche, líder rotomoldeador en México y el único especialista mexicano incluido en el salón de la fama de la Association of Rotational Molders, con sede en Glen Ellyn, Illinois, le dijo a Plastics News el 10 de octubre que quiere que México esté a la vanguardia de los esfuerzos de dar nueva vivienda a aquellas personas sin hogar por terremotos, inundaciones, guerras y catástrofes similares alrededor del mundo.

Él también lo ve como una manera de “dignificar los plásticos” frente a la crítica incesante de sus detractores. Dos terremotos que azotaron el centro, sur y sureste de México en septiembre mataron a cientos y destruyeron miles de hogares, lo que despertó el renovado interés de Lobo en el plan.

“Hoy tenemos el conocimiento y la tecnología en maquinaria, moldes y resinas cuyo desempeño es mucho mejor que en la década de 1980”, dijo Lobo en una reunión del comité ejecutivo de Anipac el 9 de octubre.

A finales de 1985, después de que un terremoto de magnitud 8.1 devastara gran parte del centro de la Ciudad de México, matando entre 5,000 y 15,000, Lobo, Juan José Díaz Infante, Rafael Ortiz y Rafael Blanco presentaron su diseño para una casa temporal fabricada completamente de polietileno.

La intención era suministrar cientos de viviendas para ocupación mientras las casas permanentes estaban siendo construidas.

Se hizo un modelo a escala de 15.7 pulgadas, seguido de un prototipo de tamaño completo que pesaba 242 libras. Fue producido en una máquina de moldeo de llama abierta con un diámetro de 7.87 pies. El molde incluía dos camas y espacio en el que los ocupantes podían guardar sus pertenencias esenciales.

Sin embargo, después de tanto, el permiso para producción en masa de las casas con estilo iglú fue rechazada. La razón, según Lobo, fue que el diseño de plástico no tenía los cálculos estructurales ni las barras de hierro requeridas por las regulaciones de construcción vigentes en ese momento.

Horacio Lobo, considera que revivir el proyecto “le da a Anipac y a México la oportunidad de participar y de liderar un programa de desarrollo tecnológico que nos pone a la vanguardia de soluciones de vivienda a raíz de los desastres naturales y las guerras.”

Entre tanto, le gustaría el apoyo del gobierno mexicano, pero dijo que también podría buscar financiación de la Cruz Roja Internacional o hacerlo solo con el lanzamiento de su propia fundación caritativa.

Concluyó, que los desastres naturales están ocurriendo con tanta frecuencia que sería prudente tener un inventario de al menos 5,000 viviendas que puedan ser enviadas a cualquier parte del mundo.


Palabras relacionadas:
Viviendas para desastres naturales, casas hechas en PE, proyectos de vivienda para víctimas de desastres, hogares temporales para víctimas de desastres, viviendas temporales rotomoldeadas, casas para damnificados por terremotos, proyectos de Anipac.
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