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Diciembre de 2019 Página 1 de 3

Tres pasos para llevar a su empresa hacia la economía circular

Repensar el diseño, ajustar el proceso productivo y comunicar los esfuerzos hechos para alcanzar la sostenibilidad ecológica son los grandes retos del camino.

De acuerdo con la fundación Ellen MacArthur, que en este momento es la líder más visible en este tema, la economía circular está basada en tres principios: diseñar para tener cero residuos y cero polución, mantener los productos y materiales en uso y regenerar los sistemas naturales.

La economía circular se ha definido más como un camino que como un destino. Para ir en esta dirección, hemos distribuido el camino en tres etapas principales, que pueden abordarse para llevar una empresa desde la economía lineal hacia la circular.

1. Repensar el diseño

El primer paso hacia la economía circular es analizar el estado actual de su producción y el tipo de productos que se están fabricando. El desperdicio y la polución son, en gran medida, una consecuencia de la forma en la que diseñamos las cosas. “El desperdicio y la polución no son accidentes, sino consecuencias de las decisiones hechas en la etapa de diseño, donde se determina cerca del 80% del impacto ambiental”, destaca la fundación en un comunicado.

Una pregunta que cabe hacerse es: ¿Qué debería tener nuestro producto plástico si fuera nuestra responsabilidad integrar el 100% nuevamente a nuestra producción una vez haya prestado el servicio para el que se fabricó?

Posiblemente, quisiéramos que el material viniera en el mejor estado posible: que fuera un material puro y no una combinación de diferentes materiales; que viniera sin contaminación o que fuera fácil de lavar, sin adhesivos que dañen sus propiedades o sin tratamientos adicionales que comprometan su desempeño en el segundo ciclo de vida. Luego, como parte del diseño, quisiéramos evitar el uso de colorantes o tintas que degraden el material o que evitan que sea recuperado.

También sería una buena idea que el producto diseñado estuviera concebido desde el principio para aceptar material reciclado posconsumo. La Unión Europea ha anunciado que para el 2025 al menos el 30 % del material utilizado en la fabricación de empaques debe ser material recuperado después de su uso. Este es un número mágico que debe guiar nuestro diseño. ¿Qué deberíamos cambiar en nuestro producto para poder incorporar un 30 % de material reciclado? ¿Atributos mecánicos, físicos, o de apariencia?

El diseño de producto plástico debe concebirse para incorporar al menos un 30% de material posconsumo; este “número mágico” está reforzado por las exigencias de la Unión Europea hacia 2025.

Parte del trabajo que debemos hacer está también vinculado a que nuestros clientes, los consumidores de los productos plásticos que hacemos, se alineen en la búsqueda de la meta que tenemos. Ser ambientalmente amigable nunca había sido un argumento de venta tan poderoso como lo es hoy en día, en una sociedad donde la base de consumidores jóvenes viene reemplazando a tomadores de decisiones que solo se basaban en el precio.

En el caso de envases, la incorporación de material recuperado debe ser utilizada agresivamente como una herramienta de mercadeo, y la ampliación de criterios de aceptación del producto, como variaciones en tonalidad, debe ser negociada y comunicada desde el principio del proyecto con el dueño de marca. Estar alineados a lo largo de la cadena en los objetivos de sustentabilidad es la forma más eficiente de llegar a la meta.

Otra alternativa importante del diseño es alargar la vida útil de los productos. ¿Podemos pensar en adoptar por ejemplo envases que se rellenen o se utilicen más de una vez antes de ser descartados? Nuevamente, un aspecto que podemos impulsar y que depende más del cliente que de los procesadores de plásticos, pero sin duda una de las estrategias de mayor impacto. Diseñar los envases para que puedan rellenarse requerirá pensar en nuevos atributos de durabilidad y facilidad de apertura y cierre, por ejemplo, pero posiblemente permita crear envases mucho más impactantes, pues su costo inicial puede absorberse durante un tiempo de vida más largo.

2. Ajustar el proceso productivo

Una vez revisado el diseño, la siguiente pregunta que cabe hacerse es: ¿qué debe cambiar en la forma actual de producir para que la producción incorpore material posconsumo?


Palabras relacionadas:
Economía circular en la industria plástica, diseño de empaques plásticos sostenibles, manejo de colorantes y tintas en el reciclaje de plásticos, porcentaje de plástico reciclado en envases sostenibles, compromiso ambiental como argumento de venta, incorporación de material posconsumo en la fabricación de envases, propiedades de materia prima plástica posconsumo, agentes de purga para la industria plástica, el compromiso ambiental como ventaja competitiva.
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