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Diciembre de 2013 Página 3 de 4

El gas de esquisto: nueva pieza en el ajedrez global de productores de resinas

Dr.-Ing. Miguel Garzón - PM-Tec Engineering

Es de resaltar que el informe de la EIA para el año 2013, predice reservas mundiales de 7299 billones de pies cúbicos de gas de esquisto técnicamente recuperables, un 10% más que las reportadas en el año 2011. Se debe tener en cuenta además que no se incluyen aún las cifras de formaciones de esquisto bajo grandes campos de petróleo en el oriente medio y en la región del Caspio, entre otras, debido a falta de datos.
Según la consultora especializada Frost & Sullivan, entrevistada por la revista petroquimica.com, Latinoamérica está en condiciones de ahorrar tiempo y dinero en materia de aprendizaje con respecto a Estados Unidos. Argentina, en particular, cuenta con programas de exploración y producción comercial en fase inicial con compañías como Apache, EOG, ExxonMobil, TOTAL y YPF, entre otras. Se considera que el aumento progresivo en el consumo de productos plásticos agroquímicos, fruto de políticas económicas orientadas al consumo, implicarán un consecuente incremento en la demanda de gas natural y otros hidrocarburos. Con respecto a la necesidad de suplir esta demanda futura,se conocen anuncios de inversión en Argentina por parte de Dow Chemical para los sectores de polietileno y fertilizantes, basados en la nueva disponibilidad de materia prima a partir del gas de esquisto. Hernán Cavarra, analista de Frost& Sullivan, asegura que incluso firmas brasileras como Oxiteno podrían instalarse en Argentina por la misma razón. “Paralelamente, la pérdida de competitividad en la industria petroquímica a manos de Estados Unidos, ante sus bajos precios del gas natural y productos derivados, supone un gran desafío para estas naciones. Muchos proyectos de escala mundial en la región, diseñados para funcionar sobre la base de gas natural, están siendo revisados y podrían sufrir reducciones en cuanto a capacidades de producción o incluso ser pospuestos o cancelados”, comenta. Respecto a este tema, el experto Prof. Dr. KurtWagemann, gerente de DECHEMA, empresa dedicada al desarrollo químico y biotecnología, revela que empresas como Dow Chemical y Solvay han pospuesto ya proyectos para la construcción de plantas de generación de PE y PVC a partir de bioetanol en Brasil, debido lógicamente a su nueva capacidad de producirlo a menor costo en Estados Unidos con gas de esquisto.

De acuerdo a un análisis reciente de la revista Alto Nivel (AltoNivel.com.mx), el gas de esquisto presenta además la posibilidad de reemplazar al petróleo en parte de la industria petroquímica y permitirle su uso para otros fines distintos a la fabricación y/o transformación de plástico. Según datos de ANIPAC (Asociación Nacional de Industrias del Plástico) el 8.2% del petróleo mundial es destinado a este último objetivo. El resto es usado para combustibles, transporte y generación de energía eléctrica. El análisis revela sin embargo, que no hay planes claros para el uso de las grandes reservas mexicanas de gas de esquisto debido a la incertidumbre sobre la magnitud de la inversión, su financiación y la falta de cálculos en cuanto a los beneficios esperados.

Por tanto, el gremio del plástico mexicano está interesado en permitir la inversión privada para explotar el gas de esquisto en este país, aparte de la gigante estatal PEMEX, que no goza de libertad presupuestal para invertir en este tipo de proyectos.

No todo es color de rosa
El proceso del “Fracking”, o fracturamiento hidráulico de las formaciones, presenta también problemas. Por medio de este sistema se bombea a grandes presiones una mezcla de agua, arena y químicos en las formaciones de esquisto / pizarra. La presión genera un fracturamiento de las formaciones comunicando los poros que antes estaban aislados, permitiendo la extracción de hidrocarburos antes atrapados. Aunque el procedimiento existe desde los años 50 del siglo pasado, solo desde hace menos de un lustro es económicamente rentable realizarlo gracias a avances en su tecnología.

Muchos investigadores creen, sin embargo, que el procedimiento conlleva a un posible hundimiento de los suelos, inestabilidad geológica y a la contaminación de las fuentes acuíferas subterráneas. Fuentes de información sobre el tema como http://www.dangersoffracking.com/ aseguran que para llevar a cabo el “fracking” de un solo pozo se utilizan además de la arena, entre 1 y 8 millones de galones de agua y 40.000 galones de químicos que contienen hasta 600 elementos y compuestos diferentes, entre los cuales se han registrado trazas de sustancias tóxicas y cancerígenas como plomo, uranio, radio, mercurio, ácido clorhídrico, etilen-glicol y formaldehido. El sitio web, declara que las fuentes de agua cercanas a pozos donde se explota el gas de esquisto presentan hasta 17 veces mayores concentraciones de metano que los valores normales. Por esta razón existe en gran cantidad de localidades, no solo en los Estados Unidos, sino en Europa que promueven una prohibición de la explotación del gas usando este método, hasta que no se haga investigación fundamental y no se desarrollen mejores regulaciones legales y controles sobre el tema.

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