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Febrero de 2004 Página 2 de 7

¿Es el PET una resina madura?

El PET vs. el polipropileno
Al revisar las oportunidades y amenazas que se están observando en el presente encontramos varios hechos interesantes. Los desarrollos recientes en otras resinas de menor costo que el PET se presentan como una oportunidad viable para los usuarios que buscan constantemente sistemas y procesos de empaque que tengan un desempeño óptimo y a un costo competitivo, sin importar el tipo de material empleado. Tales desarrollos se están alcanzando en materia de propiedades con resinas de menor costo, como son las poliolefinas, y en especial el polipropileno. El mercado de los consumidores gusta del PET y lo va a preferir más que a cualquier otro material solamente si percibe que les proporciona un valor real. En este punto, el PET podría estar llegando a su capacidad de sustituir otros materiales, que fue la estrategia que le abrió los mercados que ocupa en la actualidad. Si esto es cierto, va requerir producir innovaciones diferentes a las simples sustituciones de otros materiales. Tendrá entonces necesidad de generar nuevos procesos y productos que tengan que fabricarse con PET, a un costo competitivo. Una decisión estratégica de este estilo evitará que la resina se convierta en un verdadero material de consumo masivo, sin aplicaciones especiales.

Si partimos de la base de que los usuarios finales no pueden distinguir entre un material y otro de los que se emplean para hacer los empaques, resulta interesante evaluar la creciente actividad que existe en el mercado para sustituir al PET con poliolefinas, especialmente con polipropileno. Las poliolefinas, al igual que el PET, requieren de una curva de aprendizaje para dominar los procedimientos de producción que, una vez se alcanza, facilita la introducción del material sustituto. Por su puesto, si no existen diferencias notables entre uno y otro material, la decisión de uso corresponderá a la del material de menor costo como único criterio. Este proceso de sustitución podrá ocurrir rápidamente en ciertos nichos de mercado pero con certeza no en las bebidas carbonatadas y el agua embotellada, puesto que las poliolefinas no aportan las barreras necesaria para el dióxido de carbono, no conservan en el tiempo las propiedades mecánicas como lo hace el PET y porque la capacidad de producción instalada no puede convertirse fácilmente para procesar poliolefinas.

Sin embargo, en el ámbito de la industria del PET está quedando claro que el PP viene convirtiéndose en una alternativa debido a los avances en propiedades que están ocurriendo. Es de aclarar que la evolución final en la escogencia de una resina debe tener en cuenta todos los costos involucrados, no solamente los de la materia prima sino también los del proceso de transformación, del sistema de llenado, y en general, de toda la cadena de suministro del producto empacado. También se deben tener en cuenta factores como el tamaño de las botellas, las opciones de decoración y la vida útil en estantería que ofrecen uno y otro material.

La búsqueda de nuevos mercados
Se ha observado una tendencia a innovar con nueva tecnología para mejorar el desempeño de los productos y de los procesos de producción en nichos de mercado del PET que todavía se consideran no maduros; o sea, sectores especializados que todavía requieren vigorizar la dinámica de sus crecimientos. Dada esta situación, podría afirmarse que sí hay campo para una renovación en el crecimiento de la industria del PET, similar a la que ocurrió cuando la resina se estaba convirtiendo en una de consumo masivo.

Uno de los nuevos mercados es el de las cervezas, en donde el potencial de sustitución del vidrio es gigantesco. Sin embargo, hay cautela al evaluar esta posibilidad por cuanto no se han encontrado todavía hechos contundentes que indiquen que este potencial es ya una realidad. Voridian, por ejemplo, afirma que el PET cubrirá solamente un nicho de mercado en la industria de la cerveza. De acuerdo con sus representantes, sólo cuando se logre una barrera en monocapa los costos de producción se reducirán suficientemente como para justificar el llenado de la cerveza en botellas de PET. Por el contrario, hoy en día existen coextrusiones y recubrimientos que hacen que su uso muy costoso.

En lugar de enfocar los empaques de PET en las categorías de alto volumen, existe la alternativa de hacer énfasis en los nichos de mercado con mayor valor agregado. El valor agregado puede ser obtenido con un mejor desempeño de los empaques, tales como las mezclas de jugos y yogur, el té como bebida refrescante, etc. Otro ejemplo son las aguas con altos contenidos de minerales para uso entre los deportistas. Cuando se hacen sustituciones de empaques de vidrio con botellas de PET se pueden ofrecer ventajas como las siguientes en los nuevos empaques: un menor peso, diseño llamativos y el mismo desempeño de las botellas de vidrio en los canales de distribución y en el comportamiento de la preservación de las propiedades del material contenido.

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